LA LEYENDA DE SANTA ROSA Y EL CAZADOR

De la bruma emergía una gran fachada que iluminaba el valle como si de un faro, en medio de la mar, alertase de su presencia.

A través de la ventana, él se asomó, apartando su mirada de obsesión de los libros donde buscaba respuestas en páginas desgastadas; ese instante, en el que observó como se podía sentir el viento a su paso por los árboles, el olor a tierra mojada por el rocío de la madrugada y la vista clara de niebla lenta.

Le alarmó el volar de las aves al ruido del miedo, el ladrido de los perros que cada vez era más cercano, el sonido de las ramas partidas que indicaban el caminar y la presencia de quien traía ese sentir misterioso.

Y antes de que los primeros rayos de luz alcanzasen la copa de los árboles más altos, aparecía ella, con su vestido blanco y de indudable belleza, acompañada de su fiel animal y aguardando a su presa.

Él seguía observando, tan fijamente como si un libro le estuviese contando una historia mientras, ella, esperaba sigilosa convirtiendo aquel momento en un segundo eterno en el que perder sus miradas.

COLABORADORES:

·      Fotografía: Pablo Laguia

·      Video: David Rodríguez

·      Vestido Novia: Immaclé

·      Traje Novio: Anglomanía

·      Maquillaje y Peluquería: Cristina Jimenez

·      Floristería: Chitina

·      Calzado: Sendra Boots

·      Localización: Bodegas Matamangos

·      Mobiliario: Rincón ECA

·      Modelos: Blanca Juan y Raul Mula

·      Coordinación y Decoración: El Sueño Secreto